Dios te sustenta


Texto: Salmo 20

Introducción

Este es uno de los preciosos Salmos de David, expresa la adoración que debemos dar mediante las oraciones a nuestro Padre Celestial.   “Este Salmo nos muestra que podemos orar a Dios en tiempo de problemas, y no hay problema que pueda impedir que él oiga. Se ve que el pueblo y su líder, el rey, estaban unidos en su dependencia de Dios” (Comentario bíblico Mundo Hispano).

Desarrollo
1.    La atención del Padre al clamor de su pueblo

El salmo dice:
“Que el Señor te escuche cuando estés angustiado; que el Dios mismo de Jacob te defienda” (Salmo 20:1).

Muchas veces escuchamos decir, si Dios ya sabe de lo que tengo necesidad, y dicen bien. Dios lo sabe todo, pero necesita que usted le dé el permiso para actuar. Eso sucede cuando venimos a Él y se lo pedimos en oración. La congregación exclama: “Que el Señor te escuche cuando estés angustiado”.  

Dios siempre escucha a sus hijos, nosotros muchas veces pensamos que Dios se ha olvidado, pero no es así, cuatrocientos años habían transcurridos de esclavitud del pueblo de Israel y Dios no se olvido, más bien cuando conversa con Moisés le dice “he oído el clamor de mi pueblo” (Éxodo 3:7). Dios sigue escuchando tu clamor.    

La verdad es que muchas veces creemos que Dios no nos responde, pero lo que sucede es que estamos tan preocupados por todo que está pasando a nuestro alrededor y no vemos como Dios está obrando a nuestro favor. Permítame contarle la siguiente anécdota real: 

Revelación del código Morse

Cuando el telégrafo era el método más rápido de comunicación de larga distancia, un joven solicitó trabajo como operador del Código Morse, en respuesta a un anuncio en el periódico, se fue a la dirección, entró a una oficina grande y ocupada, llena de ruido, incluyendo el sonido del telégrafo, en el fondo un anuncio en el módulo de recepción indicaba a los solicitantes a llenar una forma y esperar hasta que se les llamará a entrar a la oficina interna. El joven llenó la forma y se sentó junto con otros 7 que también estaban esperando su turno. Después de unos minutos, el joven se paró, cruzó el cuarto y fue hacia la oficina interna, y se metió. Naturalmente los otros solicitantes se preguntaban qué estaba pasando, murmuraban entre sí que no habían llamado a nadie todavía. Asumieron que el joven que había entrado había cometido un error y sería descalificado. Dentro de pocos minutos, sin embargo, el gerente acompañó al joven fuera de la oficina y dijo a los demás solicitantes "Caballeros, muchas gracias por venir, pero el puesto ya está ocupado". Los otros empezaron a comentar el uno con el otro, y uno de ellos preguntó, "Espera un minuto, yo no entiendo. El fue el último en venir, y nosotros ni siquiera tuvimos oportunidad de ser entrevistados. Sin embargo a él le dan el trabajo. No es justo "El gerente dijo, "Lo siento, pero los últimos minutos mientras estaban sentados allí, el telégrafo les estaba mandando un mensaje en Código Morse que decía: "Si entiendes este mensaje, entra, el puesto es tuyo. Ninguno de ustedes lo escuchó ni lo entendió". Este joven sí. El trabajo es suyo. Vivimos en un mundo lleno de trabajo y ruido, como esta oficina.

Mi querido hermano, muchas veces nos pasa igual que a esas otras personas, estamos pero a la vez no estamos, porque dejamos que el ruido de los problemas no impida escuchar la respuesta del Padre Eterno. 

2.    El Padre siempre sostiene a sus hijos

Así lo dice el Salmo: “Te envíe ayuda desde el santuario  y desde Sión te sostenga”  (verso 2) y en el verso 1 nos dice, “que el Dios mismo de Jacob te defienda” (1b).

Nuestro Dios nos escucha, pero no se complace solo en escucharnos, sino que nos sostiene en los momentos más angustiosos por los que estemos pasando. Te sostiene cuando vas enfrentar un problema, te sostiene cuando pasas por la enfermedad, te sostiene cuando estás en el colegio, te sostiene cuando estás en la universidad, te sostiene cuando estás en tu trabajo,  te sostiene, te sostiene, te sostiene en medio del conflicto. Amén.
El salmista exclama y dice, “Aunque un ejército acampe contra mí,  no temerá mi corazón;   aunque contra mí se levante guerra,  yo estaré confiado” (Salmo 27:3). Oh, Aleluya!. Sabe por qué, porque su mano te sostiene. Su Palabra nos dice:

"Yo soy Jehová,  Dios de todo ser viviente,  ¿acaso hay algo que sea difícil para mí? (Jeremías 32:27). Él es nuestro poderoso gigante. Su palabra nos sostiene. Los versos siguientes lo confirman.

“Estos confían en carros, y aquellos en caballos;  mas nosotros del nombre de Jehová,  nuestro Dios,  haremos memoria. Ellos flaquean y caen,  mas nosotros nos levantamos y resistimos a pie firme (Salmo 20:7-8).

Permítame contar otra anécdota, que dice así:  

“Un cristiano escribió una carta al editor de un periódico quejándose de que ya no tenía sentido el ir a la Iglesia cada Domingo. "He asistido fielmente por más de 30 años", escribió el hombre, "y durante todo este tiempo he escuchado a más de 3,000 sermones. Pero la verdad es que no puedo recordar ni uno solo. Así que, pienso que estoy malgastando mi tiempo….y creo que el pastor también está malgastando su tiempo en predicarlos."Esto dio inicio a una verdadera controversia en la columna de "Cartas al Editor", algo que hizo que el editor estuviera, por supuesto, bien contento. Siguió por unas semanas hasta que alguien escribió lo siguiente: "Ando casado por más de 30 años. En todo este tiempo mi esposa me ha preparado unas 32,000 comidas. Pero la verdad es que no puedo recordar el menú de ninguna de estas comidas. Pero una cosa reconozco. Cada comida me nutrió y me dio la fuerza que necesitaba para seguir fielmente en mi trabajo. Si mi esposa no me hubiera preparado cada una de estas comidas, yo no estuviera presente hoy."El periódico nunca recibió más cartas sobre ese asunto. Proverbios 10:21 – "Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento."

Mis estimados hermanos no perdamos de vista que a medida que nos alimentamos de su Palabra, más vamos a comprobar que Dios nos sostiene.

3.    El Padre te concede tus peticiones

De manera afirmativa escribe el salmista, “Que cumpla todos tus deseos y lleve a cabo todos tus planes” (Salmo 20:4). Maravilloso es el Señor, Dios todo poderoso. A el sea la honra por los siglos de los siglos.

Dios nos ha bendecido, siempre que usted y yo, miramos dónde estamos y de dónde venimos. Es razón suficiente para comprobar que Dios nos ha respondido. Dios ha estado con nosotros. He visto jóvenes con muy escasos recursos coronar sus carreras profesionales, han batallado contra viento y marea, pero Dios ha estado presente.

En nuestra iglesia hay un hermano que aún, ya con familia decidió salir adelante, estudiaba de noche su secundaria, trabajo de portero y guarda en un colegio, luego de mensajero en una universidad y ahí mismo comenzó a estudiar su carrera profesional, ahora trabaja en el área administrativa de esa alma mater. Dios ha estado con él, su esposa y sus dos hijos. Ahora su hijo mayor va a estudiar a esa misma universidad. Nuestro padre eterno cuida y sostiene a sus hijos, él es el que concede las peticiones de tu corazón.

Vea lo que dice el profeta Jeremías:

“Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo” (29:11 DHH).

Dios quiere lo mejor para sus hijos, su naturaleza es ser bueno y misericordioso. Recuerde lo que dijo Jesús:

“Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan” (Mateo 7:11 DDH).
El Señor quiere cumplir las peticiones de tu corazón.

Conclusión

Concluyo con los últimos cuatro versos de esta poderosa oración

“Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; lo atenderá desde sus santos cielos   con la potencia salvadora de su diestra.  Estos confían en carros, y aquellos en caballos;   mas nosotros del nombre de Jehová,  nuestro Dios,  haremos memoria.  Ellos flaquean y caen,  mas nosotros nos levantamos y resistimos a pie firme.  Salva,  Jehová;   que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos” (Salmo 20: 6-9)

1 comentario:

  1. bendiciones amados hermanos
    Mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com

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